Evolución del Módulo de Producción Lechera de la Facultad de Ciencias Agrarias – UNR

El Módulo de Producción Lechera de la Facultad de Ciencias Agrarias (Tambo FCA) está integrado en un Sistema de Producción Mixto, donde se siembran pasturas base alfalfa, verdeos de invierno y maíz para la alimentación de los animales y soja para la producción de granos. En términos generales se lo puede caracterizar como un tambo mediano de base pastoril intensificado de 140-160 vacas en ordeño, con una producción diaria individual de 24-26 litros, que produce 3500-4000 litros diarios promedios durante todo el año.

El Tambo FCA se inauguró en abril de 1982, en ese momento se le asignó una superficie de 39 has y contaba con no más de 30 vacas, muchas de ellas donadas. Actualmente y a partir de una propuesta que viene desarrollándose desde el año 2002, el sistema en su totalidad ocupa 135 has, subdividido en 9 lotes de 15 has promedio cada uno. Todos los años se siembra un lote de pasturas mezclas de alfalfa, festuca y cebadilla. Estas pasturas duran 3 años y medio. Luego se ingresa al ciclo agrícola de 5 años y medio (soja/maíz/soja/soja/soja/maíz). Finalmente se vuelve a sembrar una nueva pastura y reiniciar el ciclo de 9 años. Se aprovecha el tiempo que el lote está desocupado entre cultivos de soja para sembrar los verdeos de invierno (avena o raigrás anual) que se utilizan para el pastoreo de los animales durante fines del otoño, el invierno y principios de la primavera. El maíz se cosecha con planta entera y se almacena como silaje para el alimento del rodeo.

Dentro del contexto y particularidades que presenta un tambo experimental de una facultad de Ciencias Agrarias, se propone desarrollar un sistema de producción de leche bovina sustentable, flexible y autónomo basado en el eficiente aprovechamiento directo de pasturas semipermanentes y verdeos de invierno de alta producción que permita una alta eficiencia de conversión del alimento en leche, con bajos niveles relativos de insumos y costos de alimentación. Para lograr estos objetivos se ajustaron aspectos relacionados con el manejo reproductivo y el mejoramiento genético del rodeo y la producción, utilización y suplementación de las pasturas.

La base alimenticia de las vacas en ordeño está compuesta por  pasturas semipermanentes de base alfalfa y anuales de avena, cebada y raigrás, que son aprovechadas mediante pastoreo rotativo en franjas diarias respetando períodos de utilización y descanso de acuerdo a la época del año. Esta base forrajera representa entre el 40 al 60 % del total de la dieta según la época del año. El resto de la dieta se completa con silaje de planta de maíz, grano de maíz húmedo, germen de maíz, expeler/pellet de oleaginosas (girasol, soja o algodón) y heno para obtener dietas balanceadas en energía, proteína y fibra. La utilización del silo de maíz está prevista durante todo el año como balanceador de la dieta, aumentándose en los momentos en que disminuye la producción de las pasturas principalmente durante el período otoño -invernal. Para el suministro de estos alimentos que complementan la base pastoril es imprescindible la utilización de un mixer. Desde este último ciclo el TAMBO FCA dispone de un mixer de última tecnología de eje vertical que permite no sólo un óptimo mezclado y distribución de los alimentos sino también el molido del heno, mejorando de esta manera aún más la eficiencia de utilización de los alimentos. Dicho implemento fue dotado por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación a través de la Subsecretaria de Lechería.

También se suministra balanceado comercial en la sala de ordeño para diferenciar los requerimientos de acuerdo al nivel individual de producción. Para definir el nivel de suplementación diferencial de las vacas en ordeño, se divide el rodeo en 3 grupos (alta, media y baja suplementación) de acuerdo al momento de la lactancia, la producción individual y estado reproductivo de cada vaca. Considerando lactancias promedios de 7.400 -7.600 litros (ajustadas a 305 días) se puede estimar el uso promedio aproximado de 5, 3 y 1 kg diarios de suplemento para los grupos de alta, media y baja suplementación, respectivamente.

La incorporación de estas tecnologías resultó en un notable aumento de la receptividad, que se tradujo en un aumento de la carga animal (Figura 1), de la producción individual de leche (Figura 2) y de la producción total de leche por hectárea (Figura 3). Desde el año 2002 hasta la fecha, el Tambo FCA aumentó un 31% el número de vacas en ordeño por hectárea, duplicó la producción individual de las mismas y aumentó más de una vez y media producción por hectárea. Se ha llegado a valores promedios anuales (1,4 vacas por hectárea, 25 litros diarios por vaca y 12000 litros anuales por hectárea) que superan holgadamente los valores promedio de los tambos de la Provincia de Santa Fe, Córdoba o Buenos Aires.

Autores:
Ing. Agr. Julio Galli
Director Técnico Modulo Producción Lechera FCA
Ing. Agr. Pablo Palazzesi
Director Campo Experimental J. V Villarino

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