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En primer
lugar, ¿a qué se llama broza? También conocida como mantillo
vegetal, es el estrato superficial del terreno de bosques y
praderas que contiene abundantes residuos vegetales. Esos
restos provienen de diversas partes de las plantas. En el caso
de bosques están constituidos fundamentalmente por la
hojarasca: acumulación de hojas sobre el suelo. En los
ambientes con presencia dominante de plantas herbáceas,
particularmente gramíneas, la broza es más variada. Comprende
hojas, tallos, rizomas y raíces superficiales; un conjunto de
órganos muertos y poco alterados por la descomposición.
Es
bien conocido que las pasturas y los pastizales con una
adecuada cobertura y una importante proporción de gramíneas
suelen presentar una destacable capa de mantillo (Foto 1).
La cantidad de broza presente en una comunidad herbácea
es el resultado del balance entre la acumulación de restos
vegetales y su descomposición. Esa dinámica, en los ecosistemas
pastoriles, está gobernada por varios factores; entre ellos
el tipo de vegetación, la calidad del mantillo, las condiciones
climáticas, el pastoreo y otras prácticas de manejo. El
pastoreo es un aspecto regulador de la acumulación de restos
vegetales; al punto que W. Willms y colaboradores (1993)
han propuesto a la cantidad de broza como un indicador de
la presión de pastoreo.
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| Foto
1: Broza de una pastura mixta |
En general,
se ha observado que el pastoreo con cargas elevadas actúa
en detrimento de la acumulación de mantillo. Otro aspecto
de importancia en relación al manejo del ganado es la intensidad
de pastaje. Si ésta es moderada a baja se posibilita la
existencia de una buena capa de residuos, que, además, da
lugar a una alta cobertura del suelo. Lo opuesto ocurre
cuando se trabaja con elevadas intensidades de pastoreo.
El tipo de
vegetación y la calidad del mantillo están relacionados. Este
último aspecto es fuertemente influido por la composición del
tapiz a partir del cual se acumula. Las investigaciones que
han estudiado la incidencia de la composición del pastizal o
de la pastura respecto a la descomposición y a la acumulación
de la broza han tenido en cuenta aspectos como el contenido de
nutrientes de las plantas; su ciclo y el tipo de especies. La
relación C/N de los órganos vegetales es un índice que suele
tenerse muy en cuenta a la hora de interpretar la velocidad de
degradación de los restos vegetales. Los residuos de
gramíneas, con registros altos para esa relación, se
descomponen más lentamente que los de las leguminosas, que
posen valores de C/N más bajos. Pero no sólo la relación entre
esos dos elementos debe tenerse en cuenta para interpretar la
tasa de descomposición del mantillo. En general, se ha probado
experimentalmente que las especies de bajo contenido de
nutrientes producen una broza que es de más dificultosa
descomposición que aquella proveniente de especies de alto
tenor de nutrientes.
Acciones de la broza
Otra pregunta
es crucial para interpretar este tema. ¿Qué importancia tiene
la broza en la productividad del ecosistema pastoril? Este
estrato de residuos influye sobre algunas propiedades ligadas
a la calidad del suelo y del recurso forrajero. Su degradación
es un aspecto esencial en la dinámica de la materia orgánica y
en la provisión de nutrientes al suelo. Su acumulación puede
afectar a ciertas condiciones medioambientales, como son la
luminosidad incidente y la temperatura del suelo. Asimismo, la
broza puede reducir la pérdida de humedad del suelo al
descender la tasa de evaporación por el efecto de cobertura
superficial y disminuir la velocidad de escurrimiento,
promoviendo la infiltración de agua y protegiendo al suelo
frente a la erosión hídrica.
Las acciones
de la broza en relación a la productividad del sistema
pasturil pueden ser positivas o negativas, según la cantidad
de mantillo o las condiciones de humedad. W. Willms ha
señalado que esta capa introduce estabilidad en el ciclo de
producción de la pastura, pero otros investigadores han
concluido que masas muy elevadas de restos vegetales en
superficie pueden inhibir parcialmente el crecimiento de las
plantas. Por otra parte también se han descripto impactos de
la broza sobre la composición de las comunidades pastoriles.
Experimentación en la FCA-UNR
En
el Campo Experimental Villarino se condujo, durante 2004-2005,
un trabajo de investigación sobre la dinámica estacional
de los cambios de vegetación forrajera en una tierra mal
drenada. El experimento se llevó a cabo en un sector deprimido,
afectado por excesos temporales de agua en el perfil y por
alcalinidad. Entre otras características vegetales se estudió
la broza, a través de su evolución estacional y de la relación
entre su acumulación y algunos factores ambientales y de
vegetación. Se consideraron tres comunidades de vegetación
o unidades forrajeras de alta Productividad: UFAP 1, UFAP
2 y UFAP 3. De la 1 a la 3 aumentaron las limitaciones de
drenaje y alcalinidad. En general, la menor acumulación
de mantillo se registró en otoño y principios de invierno
(Gráfico 1). Durante la época de menor producción de forraje
(desde mediados de invierno a mediados de primavera) se
verificó una relativamente alta deposición de broza.
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Gráfico 1: Evolución estacional
del peso seco de la broza (PSB) |
Algunos
factores medioambientales y de vegetación, como la humedad
edáfica superficial, la composición de la vegetación y la
fitomasa aérea, explicaron parcialmente la acumulación de
broza, aunque su incidencia al respecto fue diversa según
el tipo de unidad forrajera.
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